Tratamiento

Los principales fármacos utilizados para el tratamiento de la enfermedad, pueden mejorar los signos clínicos y / o alteraciones clínico-patológicas temporalmente o curar clínicamente a los perros, pero ninguno de estos tratamientos elimina definitivamente la infección. De hecho, la mayoría de los animales tratados tendrán una curación clínica, pero siguen siendo portadores del parásito y pueden desarrollar de nuevo una recidiva (recaída).

Los únicos principios autorizados actualmente en Europa para el tratamiento específico de la leishmaniosis canina son el antimonio de meglumina, el aminosidina y la miltefosina. La combinación del antimonio de meglumina por vía subcutánea con el alopurinol por vía oral se considera como la combinación más eficaz para el tratamiento de esta enfermedad y por lo tanto constituye el tratamiento de elección. Hay que tener en cuenta pero que se pueden hacer ajustes en las dosis, especialmente en perros con insuficiencia renal debido a la farmacocinética de estos fármacos.

En el caso del antimonio de meglumina, hay que tener en cuenta que se pueden producir efectos adversos en el punto de inyección como abscesos o signos de celulitis cutánea.

El tratamiento con alopurinol puede producir la aparición de urolitiasis (cálculos en las vías urinarias) por cristales de xantina.

La miltefosina por vía oral ha sido recientemente propuesta para el tratamiento de la leishmaniasis en combinación con el alopurinol. Los principales efectos adversos descritos con su administración son vómitos y diarreas.

Recientemente ha salido al mercado la domperidona como tratamiento para las fases iniciales de la enfermedad, en aquellos que tienen niveles bajos de anticuerpos y sintomatología leve.

Otros fármacos de segunda elección por su menor efectividad o mayores efectos indeseables son la aminosidina, la anfotericina B y el metronidazol + espiramicina.

La respuesta clínica al tratamiento puede variar desde escasa a muy buena, dependiendo del estadio inicial y de la respuesta individual de cada paciente. En perros con insuficiencia renal, es previsible una menor tasa de recuperación en comparación a aquellos sin compromiso renal. En general, suele producirse una mejoría clínica ya durante el primer mes de tratamiento, aunque algunas alteraciones analíticas suelen requerir varios meses hasta la normalización.

La evaluación de los controles clínico-patológicos es variable por cada paciente, pero en la mayoría de los casos deben ser controlados con más frecuencia al principio del tratamiento. Más adelante, cuando el perro está completamente recuperado se recomienda cada 6-12 meses.

La decisión clínica sobre la suspensión del alopurinol se basará en la evolución de las alteraciones clínico-patológicas y la serología y evaluación parasitológica. Algunos animales no llegarán a poder dejar de tomar el tratamiento mientras que otros serán capaces de controlar la infección sin tratamiento durante un tiempo prolongado.

La nutrición de las mascotas

Un animal bien alimentado tiene una mejor calidad de vida, lo que ayuda a prevenir enfermedades y en el caso de que las sufran, a mejorar su calidad de vida."

El perro y el gato son completamente diferentes. Mientras el perro es omnívoro, incluso podría ser vegetariano, el gato es un carnívoro estricto. Es por eso que el gato necesitará un aporte de proteína más elevada que el perro. De hecho, hay un aminoácido esencial, la taurina, que su organismo lo crea en muy bajas cantidades y por lo tanto se le debe aportar con la alimentación.

El destete en cachorros tanto de perro como de gato se suele hacer al mes y medio. Entonces administraremos al animal una alimentación específica de cachorro, poco a poco, y primero siendo este alimento blando. ¿Por qué al mes y medio? Pues por qué ya han tomado el calostro de la leche materna empezamos a vacunarlo a los dos meses. Si el destete se produce antes debemos dar leche específica de cachorro, no cualquier leche del mercado.

La alimentación del animal adulto dependerá de sus necesidades, por ejemplo, si es un gato castrado le daremos una dieta específica que ayuda a prevenir y controlar los cálculos urinarios, así como el sobrepeso. Es importante señalar que los alimentos de alta gama llevan todo lo necesario para la buena nutrición de nuestros animales, no hace falta dar nada más. Hay un pienso para cada animal y necesidad, y debemos recordar que gastar más en comida es gastar menos en veterinario.

En el caso de los seniors, en los gatos, la tendencia es hacer cristales en la orina e insuficiencias renales, por lo tanto serán piensos que lo prevengan. En los perros se tratará de alimentos menos grasos y bolas no tan duras para la boca, también serán más específicos para las articulaciones.

Prevención

Al tratarse de una enfermedad grave y de difícil tratamiento, es obvio que la prevención es de vital importancia. Existen 2 medidas básicas que son el uso tópico de insecticidas y la vacunación.

De altas medidas profilácticas, como evitar que los perros duerman en el exterior, los paseos crepusculares, los insecticidas ambientales, el uso de mosquiteras, las plantas aromáticas, etc también pueden ayudar en la prevención.

El fármaco mencionado anteriormente, la domperidona (Leisguard ®), también se cree que podría ayudar en la prevención de la leishmaniasis estimulando la inmunidad específica.

 

Insecticidas
 
 

Hay numerosos estudios que demuestran que la aplicación tópica en el perro de insecticidas reduce la incidencia de la enfermedad. Los piretroides (especialmente la deltametrina y la permetrina) son los que han demostrado mayor eficacia. Estos se presentan en forma de collares, spot-on y aerosoles.

Los collares de deltametrina (Scalibor®) ha demostrado que reducen en más de un 80% la picadura del flebotomo. La protección se inicia una semana después de la colocación del collar y su efecto dura hasta 34 semanas, por lo tanto cubren toda la estación de presencia del mosquito en Europa (mayo-octubre).

Existen también presentaciones spot-on registradas para prevenir la leishmaniasis. Contienen permetrinas solas o en combinación con otros productos (imidacloprid) (Advantix®). Su efecto protector se inicia rápidamente, después de 24-48 horas de su aplicación. Si se administra cada 3-4 semanas, su efecto protector reduce en un 90% las posibilidades de sufrir
 
 

Vacunación

 

Sólo existe una vacuna comercializada en Europa: Canileish®. Esta consta de una proteína excretada por L. infantum (PSE) y QA-21 (saponina) como adyuvante. En el estudio realizado durante 2 años, un 92,7% de los animales vacunados no desarrollaron sintomatología de leishmania, frente un 7,3% que si que enfermaron. Hay que tener en cuenta sin embargo que en el grupo de los no vacunados un 76, 9% tampoco enfermaron. (Como ya hemos comentado, es una enfermedad particular a la que un gran número de animales son inmunes).

Su administración puede hacerse a partir de los 6 meses de edad, y la primovacunación consiste en 3 inyecciones administradas en intervalos de 3 semanas. Los requisitos para su administración son que esté separada como mínimo 2 semanas de otras vacunas, que el animal esté correctamente desparasitado, y que se realice el test serológico previamente a su administración.

Después de la primovacunación, será suficiente con una sola revacunación anual (separándola también un mínimo de 2 semanas de otras vacunas, y garantizando la correcta desparasitación). También habrá no sobrepasar el período de un año desde la vacuna de la leishmania anterior o podría ser necesario volver a realizar la primovacunación.

¿Qué es la Leishmaniosis?

La Leishmaniosis canina es una enfermedad parasitaria causada por un protozoo denominado Leishmania infantum que puede ser mortal si no se trata de forma adecuada.

Se considera que los perros son los principales reservorios de este parásito. También se ha detectado en zonas donde es común este parásito la infección en cánidos salvajes, en gatos y en caballos.

Además, la Leishmaniosis es una de las zoonosis más importantes del mundo, causando enfermedad también al hombre.

 

 

¿Cómo se transmite la Leishmaniosis?

 

La Leishmania necesita de un insecto vector del genero de los flebotomos denominado Phlebotomus papatasi. Son las hembras de este género las que se alimentan de sangre, pican los perros sobre todo en las zonas donde hay poco pelo, como la cabeza, el morro, los pabellones auriculares, las zonas inguinales y las zonas perianales. De esta forma inoculan el parásito de la leishmania, al ser inyectado en la piel del animal.

Estos flebotomos están presentes todo el años en los países tropicales y durante los meses cálidos del año en los países de clima templado.

Su actividad es crepuscular y nocturna, en la cuenca mediterránea el periodo que los encontramos presentes extiende desde la primavera hasta bien entrado el otoño. (Abril-Noviembre).

Actúan cuando la temperatura ambiente externa está comprendida entre los 15ºC y los 28ºC y su actividad siempre está asociada a una elevada humedad relativa ya la ausencia de viento o lluvia.

Otras formas de transmisión no vinculadas a los vectores flebotomos tienen un papel marginal en esta transmisión de la leishmaniosis, ya sea la transmisión transplacentaria, la venérea oa través del uso de hemoderivados

Síntomas

 

 

El cuadro clínico de los animales infectados y que presentan la enfermedad (recordemos que la gran mayoría de los animales infectados no están enfermos y por lo tanto no desarrollan síntomas), es muy variable.

Se trata de una enfermedad sistémica que potencialmente puede afectar a cualquier órgano o sistema y que también a menudo presenta signos clínicos inespecíficos como anorexia, astenia, adelgazamiento o fiebre. Esto supone que en la práctica hay que incluir la enfermedad de la Leishmaniosis dentro de la mayoría de diagnósticos diferenciales.

Los principales signos clínicos son los siguientes:

1. Lesiones cutáneas: son los signos clínicos más frecuentes, aproximadamente en un 80% de los perros enfermos presentan alguna lesión a nivel de la piel. Además se pueden presentar muchos tipos de lesiones diferentes.

  • Dermatosis exfoliativa (local o general)
  • Dermatosis ulcerativa (ulceraciones cutáneas y en uniones mucocutáneas)
  • Dermatitis nodular
  • Dermatitis papular
  • Dermatosis pústulas-costrosa
  • Hiperqueratosis naso-digital
  • Onicopaties
  • vasculitis

2. Linfadenopatia: los ganglios aumentados de tamaño están presentes en un 70-80% de los animales afectados.

3. Síntomas generales: astenia, anorexia, adelgazamiento, atrofia de la masa muscular, hipertermia. Estos síntomas aparecen en un 40-60% de los casos.

4. Insuficiencia renal: proteinuria, azotèmia.

5. Lesiones oculares: también con varias presentaciones.

  • Lesiones palpebrales
  • Lesiones conjuntivales difusas o nodulares
  • Lesiones corneales: queratitis, queratoconjutivitis seca
  • Lesiones de la esclerótica: epiescleritis o escleritis difusa o nodular
  • Uveítis
  • Glaucoma
  • Panoftalmitis
  • Lesiones de la órbita (granulomas o miositis)

6. Cojera: artritis, miositis.

7. Epistaxis (sangrado por la nariz).

8. Diarrea crónica de intestino grueso (colitis).

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